El amor no existe; pero qué bien sienta estar enamorados…

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El amor no existe; pero qué bien sienta estar enamorados…

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Hola a todos y todas! Hace poco una clienta me mandaba el escrito que puede verse abajo, y que en definitiva, viene a decir que lo que llamamos “amor”, o “enamoramiento”, no es más que una construcción cultural, y que una vez que decidimos que estamos enamorados de alguien, un shock químico inunda nuestro cerebro y nos hace actuar de forma irracional.

Conste que estoy de acuerdo en el fondo de lo que dice, y que efectivamente el enamoramiento es un modo irracional de pensar, pero aunque el amor no exista…, que bien sienta estar enamorados, verdad? Por que, dada la importancia tan central que damos en la vida al amor, sea o no una ilusión…, lo queremos, lo perseguimos y lo deseamos, y por supuesto, sufrimos cuando no lo tenemos.

El texto al que se refería nuestra clienta, escrito por Emilio Reyes para Culturacolectiva.com, dice así:

“Verse y sentir que están destinados a estar juntos, bailar a la luz de la luna, despertar a su lado y sentir que todo está bien, pensar que no hay nadie más importante en el mundo, querer formar una familia feliz con un perro, y creer que será la única persona en tu vida son cosas que…, demostrado científicamente, son falsas. Últimos estudios de la Universidad College de Londres han demostrado que cuando nos “enamoramos” realmente sucede algo químico en nuestro cerebro que nos impide pensar de manera racional y emitir juicios objetivos; a lo que se resume que el amor, literalmente no existe.

La explicación se basa en un proceso de reproducción y biología básicos del ser humano, en el que buscamos e intimamos con personas que nos causan una armonía cerebral, en la que nuestro instinto de supervivencia es la que escoge a la persona con la que necesitamos estar y no su linda forma de ser con nosotros.

Salir a bailar, ir a cenar o al cine y hasta tener sexo no son acciones que hacemos porque queremos estar con la persona que “amamos”, es algo que tu cuerpo y hormonas piden para tener una relación sexual, en la que se libera oxitocina, hormona que hace creer que el vínculo emocional es más grande que todo lo demás que sucede a tu alrededor. Aunque las reacciones sean distintas en hombres y mujeres, a los primeros los hace dormir y a ellas las hace más conversadoras, si tienen la cantidad suficiente de sexo la hormona actúa rápidamente el cerebro para hacer creer al individuo que la persona que tiene frente a él es lo mejor que le pudo haber pasado en el mundo. 

El enamoramiento no es más que una combinación de drogas que segrega nuestro cerebro, por eso nuestra sensación de placer al estar a lado de la persona que nos provoca que nuestro sistema nervioso esté vuelto loco. A través de estos estados, en los que el ser humano se convierte a personalidades que no está acostumbrado a ser, encuentra en el “enamoramiento” una forma de pasar el día a día, ya que la mayoría de las personas se sienten solas y ese vacío -y drogas- ayudan a mitigar la sensación de soledad y creer que todo lo que se proponga es posible.

Estas conductas hacen que el individuo comience a tener sentimientos más positivos. La pareja que lo acompaña es una guía para que juntos puedad lograr cosas significativas mientras la droga en el cerebro siga funcionando. Tiempo después de que estos químicos en el cerebro han estado formando nuevas conexiones neuronales, la persona se siente más sana, pero todo tiene un límite, y es cuando la pareja comienza a tener sentimientos de obsesión por el otro; casos en que estas conductas llegan a ser catastróficas.

Un abrazo, apretón de manos o tocar a alguien que nos hace sentir deseos sexuales generará que nuestro cerebro produzca químicos que nos hagan sentir bien y activen nuestros deseos sexuales. Se dice que una persona que tiende a buscar mucho sexo, con el paso del tiempo, puede limitar sus deseos y ser alguien completamente monógamo, inclusive si ya carga con un gen de infidelidad. El cerebro tiene la capacidad de luchar contra la genética.

Si somos conscientes de qué hacemos cuando nuestro cuerpo se encuentra bajo el efecto de las drogas cerebrales y razonamos que tener una relación implica fracasos, podremos convivir con alguien de forma buena y construir cosas más duraderas y sólidas que bajo el efecto de la oxitocina costarán mas trabajo sostener”.

Tras su lectura, mucho que reflexionar, y mucho que decir imagino.

Si os parece, podemos hacerlo por aquí!

Un saludo, y a buscar el amor!!

 

Julia Rodríguez Díaz

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