Las relaciones de pareja bien sea con firma matrimonial pareja de hecho, o pareja de hecho sin firma, y otros formatos varios, cada uno ha elegido el que cree que le va mejor con nombre, nombre legal o un nombre que han constituido los que forma parte de la relación.
El tema no es cómo llamemos a lo que tenemos, el tema es si esto nos hace bien, o si nos hizo bien en un día y ahora no, el tema es que si algo no va a más, se deja, se intenta, vamos a terapia de pareja, o similar para ver si quemamos el último cartucho, o seguimos en esto, por la hipoteca, los hijos, la mascota, la familia, nuestra comodidad, la costumbre, el miedo, la complicidad, porque hay de esto aunque no de lo otro….
Evidentemente la decisión es complicada, y además se complica más el asunto porque se dan razones de orden intelectual, social u operativo, a algo que tiene que ver con un tema emocional, y claro desde todo lo citado anteriormente lo mismo te puedes sostener en la relación, el peaje es que lo emocional no estará cubierto, y de alguna manera muy inconsciente, aunque sigas adelante y no tomes lo que parece la gran decisión, en el día a día, en lo cotidiano, irás tomando decisiones pequeñitas, que probablemente no contribuyan al bienestar de la relación, y es totalmente entendible, dar un paso grande es muy costoso a todos los niveles. Por tanto, si estás en una situación delicada en cuanto a tu situación de pareja, te sugeriría que te fijes en qué y cómo haces en lo pequeño, en el día, antes que estar constantemente en si tomo o no tomo la gran decisión, porque es esto lo que va a hacer que vayas inclinándote hacia un lado u otro.



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